EL MERCADO INMOBILIARIO EMPIEZA A MOVERSE
19/04/2010A punto de cumplirse tres años del comienzo del parón inmobiliario, en las últimas semanas, se viene apreciando cierto movimiento en el mercado, que conviene analizar con cuidado para no generar una falsa tendencia de optimismo.
El ajuste de precios en el mercado residencial, ha provocado que haya aumentado la venta de viviendas, incluso en algunas regiones como La Rioja con repuntes de precio, y hay unanimidad en la apreciación de los distintos agentes: “cuando el descuento alcanza el 30 por ciento, la demanda entra”. No obstante, la escasez de financiación realiza una selección muy estricta para considerar como solventes a los potenciales compradores, es por ello que urge que se lleve a cabo, cuanto antes, la reestructuración bancaria pendiente, para que el crédito vuelva a fluir, porque si el crédito fuera suficiente, los tipos de interés están tan bajos que animan a financiarse.
En lo que atañe al inmobiliario de empresa, se han realizado importantes operaciones de alquiler como la de Día en el edificio Tripark de Hines, en las Rozas y la de Aena en Pegaso City, además de otras menos importantes, pero de cierta magnitud. En el lado de la inversión, aunque no ha alcanzado su velocidad de crucero, han tenido lugar transacciones en los segmentos de oficinas, comercial y hotelero, además de algunas de gran importancia en el logístico, que indican que la distancia que separaba los requerimientos del vendedor de las ofertas de los compradores está disminuyendo.
Por otra parte, la bolsa parece haber entendido que el sector inmobiliario ha realizado los ajustes necesarios, y las empresas cotizadas han visto avances importantes en sus cotizaciones. Salvo alguna excepción, han refinanciando su deuda atendiendo a planes realistas y, en ocasiones, transformando deuda en capital directamente o mediante créditos participativos.
Poco a poco aquellas inmobiliarias de cierto tamaño que entraron en concurso de acreedores van saliendo de él, son los casos de Llanera y Habitat Inmobiliaria, cuya salida está prevista para hoy.
Todavía nos encontramos en un mercado débil, pero poco a poco, de una forma u otra, se va desprendiendo de la losa de la deuda que lo aplastaba y mantenía a sus gestores pendientes de ella. El tiempo ha quitado al mercado la ilusión de una recuperación rápida, y se están llevando a cabo los ajustes necesarios para seguir con el negocio, pensando a más largo plazo.
La economía, de cuya marcha depende el sector inmobiliario y a cuyo funcionamiento contribuye, también está mostrando signos de recuperación en las ventas en las grandes superficies, en el consumo de electricidad, en el de los automóviles, en el de viviendas, en el de publicidad, etc. que son adelantos de la presumible mejora de magnitudes importantes, como el empleo, el déficit o la producción, sea dicho al margen de las previsiones optimistas o pesimistas, fundadas en criterios políticos, aunque convendrán conmigo que el pesimismo no genera empleo.
Fuente: Realestatepress