LA INVERSIÓN INMOBILIARIA EN ESPAÑA QUEDA EN MANOS DE LOS INVERSORES PRIVADOS NACIONALES

06/07/2009

La volatilidad de las bolsas, los bajos retornos de los productos bancarios, la caída de los precios de las materias primas, el daño causado por los productos estructurados y la parálisis que invade a los hegde funds y del capital de riesgo han hecho recuperar el valor de la inversión inmobiliaria, particularmente, a los inmuebles de oficinas en renta, situados en las zonas prime de Madrid y Barcelona.

La ausencia de alternativas sólidas de inversión ha forzado a las fortunas españolas a volver a poner el punto de mira en el sector del ladrillo, del que escaparon en la primera mitad de 2007. Estos activos se ven favorecidos por una fuerte caída de los precios y por la elevación de las rentabilidades iniciales, yields. Los inversores privados han tomado el relevo así de los grandes grupos inmobiliarios y los fondos institucionales en este mercado, fundamentalmente en el segmento de precios que oscila entre los 20 y los 50 millones de euros
Entre las operaciones realizadas en los últimos días se encuentran la compra de Castellana, a Mutua Madrileña, por parte de la familia Reyzabal y la realizada por José María Aristrain adquiriendo la sede de la Embajada de Reino Unido en Madrid. Poco antes, el fondo de inversión de Estándar Life Investments vendió el edificio de Serrano 73, otra familia muy activa en la inversión inmobiliaria ha sido la familia García Baquero que ha invertido 129 millones de euros en la compra de cuatro edificios situados en Madrid, Barcelona y Sevilla, en los últimos tres meses, a través de su sociedad de inversión inmobiliaria Cobilla. Los principales accionistas de Inditex vienen dedicando importantes cantidades a esta modalidad de inversión. Amancio Ortega a través de Ponte Gadea y Rosalía Mera de Ferrado Group, realizándolas tanto en España como en el extranjero.
Estos inversores privados invierten en inmuebles los excedentes de sus negocios o el resultado de haber vendido los mismos, según los casos, en general se trata de empresas familiares de otros sectores no inmobiliarios que crean un vehículo específico para realizar estas inversiones.

Fuente: Realstatepress.es