LA VIVIENDA HA SIDO UN ACTIVO GANADOR EN LA ÚLTIMA DÉCADA

04/08/2010

Una de las consecuencias de la caída de los tipos de interés, tras el estallido de la burbuja de las puntocom, fue el desvío de las inversiones hacia los bienes inmuebles, cuyos precios experimentaron una fuerte elevación.

En España, según los datos de Tinsa, el precio medio de la vivienda llegó a subir un 150 por ciento, desde el año 2000, hasta los máximos alcanzados en 2007, y según el índice de The Economist, un 166 por ciento en el periodo 1997 – 2010.

En los últimos dos años y medio hemos asistido a un recorte de sus precios y según los datos de Tinsa esta caída ha sido del 15 por ciento desde los máximos alcanzados, caída que otros sitúan en el 21 por ciento. En cualquier caso, un ajuste muy bajo si se le compara con los habidos en mercados como Estados Unidos y el Reino Unido, países que también vivieron un boom inmobiliario.

Según estos datos, todo aquel que comprara una vivienda hasta 2006, ha hecho un buen negocio, al invertir en uno de los activos que ha tenido uno de los mejores comportamientos en esta época de bajos tipos de interés.

Sin embargo, la caída de los precios de la vivienda provocan titulares sombríos, siendo cuando menos curioso que el crecimiento de su precio se contabiliza como una buena noticia, a diferencia de lo que ocurre cuando suben el pan o los automóviles. El alza del precio de la vivienda es, sin duda, una buena noticia para sus propietarios, que ven incrementarse el valor de los activos que poseen, y aumentan durante los buenos tiempos , mientras que en las recesiones se contraen.

El precio de las propiedades están incorporados al consumo, además de que el aumento de sus precios supone una transferencia de riqueza de los pobres a los ricos y de los jóvenes a los mayores.

Sea como fuere las sociedades occidentales lo admiten así, aunque la reacción de distintos países de la otra parte del mundo, están haciendo esfuerzos para impedir que la burbuja inmobiliaria los alcance. En Singapur los precios de la vivienda han subido un 40 por ciento en el último año, un 20 por ciento en Australia, aunque en el país de los canguros estos precios sigan siendo razonables con respecto al ratio precio de la vivienda/ renta de alquiler. A pesar de ello, el Banco Central Australiano ha subido seis veces los tipos de interés entre Octubre y Mayo, para enfriar el sector inmobiliario.

En China la burbuja inmobiliaria empezó a preocupar seriamente a los responsables económicos del país. En Abril anunciaron una batería de medidas destinadas a enfriar el mercado inmobiliario, el problema de China es que igual el daño ya está hecho y es muy probable que la banca china ya esté intoxicada con hipotecas y préstamos a promotores inmobiliarios que podrían tener dificultades en devolver sus créditos.

En lo que respecta a España, la vivienda sigue sobrevalorada, según el índice de The Economist, en un 53,2 por ciento, que coincide con aquellos que mantienen que el precio medio de la vivienda debe ser cuatro veces el salario medio, es decir que una persona no debe dedicar más de cuatro años de trabajo en pagar su vivienda, aproximadamente el 10 por ciento de su vida laboral.

Agotado el crecimiento de los precios y emprendida la marcha descendente, aquellos que compraron antes de 2007 han hecho un buen negocio, los que compraron después son los perjudicados por el ajuste, dado que, ocasiones, el valor de su vivienda es inferior al saldo vivo que refleja su hipoteca.

Fuente:Realestatepress